"CEREBRO QUE APRENDE, EMOCIONES QUE ENSEÑAN"

 

                           TÍTULO: 

           "CEREBRO QUE APRENDE, EMOCIONES QUE ENSEÑAN"

 

INTRODUCCIÓN:

En la educación actual es muy importante entender que el aprendizaje no solo depende de memorizar contenidos, sino también de cómo funciona el cerebro y de las emociones que experimentan Los estudiantes. Desde la neurodidáctica se reconoce que cuando un niño se siente motivado, seguro y valorado, su cerebro está más dispuesto a aprender.

Además, las funciones ejecutivas cumplen un papel fundamental, ya que permiten que los estudiantes controlen su comportamiento, recuerden información y se adapten a diferentes situaciones. Por esta razón, como futuros docentes debemos integrar estrategias que fortalezcan tanto lo cognitivo como lo emocional, logrando así un aprendizaje más significativo.


            EXPLICACIÓN DE CONCEPTOS:

NEURODIDACTICA:

La neurodidáctica es una forma de enseñar teniendo en cuenta cómo funciona el cerebro. No se trata solo de explicar temas, sino de buscar estrategias que realmente conecten con los estudiantes. Esta propone que el aprendizaje es más efectivo cuando se involucran las emociones, la motivación y la participación activa.

En el aula, esto significa que como docentes debemos crear un ambiente agradable, donde los niños se sientan tranquilos y confiados. También implica usar actividades dinámicas como juegos, preguntas, trabajo en grupo y experiencias significativas que despierten el interés del estudiante.

En pocas palabras, la neurodidáctica nos enseña que no todos aprenden igual y que es necesario adaptar la enseñanza para lograr mejores resultados.

EDUCACIÓN EMOCIONAL:

La educación emocional es el proceso mediante el cual los niños aprenden a reconocer, expresar y controlar sus emociones. Esto es muy importante, porque un niño que no sabe manejar lo que siente puede tener dificultades para aprender o relacionarse con los demás.

Cuando en el aula se trabajan las emociones, se fortalece la empatía, el respeto y la convivencia. Por ejemplo, enseñar a los niños a identificar si están tristes, enojados o felices, les permite entenderse mejor y actuar de manera adecuada.

Además, las emociones están directamente relacionadas con el aprendizaje, ya que cuando un estudiante se siente bien, presta más atención, participa y recuerda mejor la información.

 

                FUNCIONES EJECUTIVAS:

Las funciones ejecutivas son habilidades del cerebro que permiten organizar el pensamiento y el comportamiento. Entre las más importantes están la memoria de trabajo, el control de impulsos (inhibición) y la flexibilidad cognitiva.

La memoria de trabajo ayuda a recordar información por un corto tiempo, como cuando un niño sigue instrucciones. La inhibición permite controlar impulsos, por ejemplo, esperar el turno para hablar. Y la flexibilidad cognitiva ayuda a adaptarse a cambios o resolver problemas de diferentes maneras.

Estas habilidades son fundamentales para el aprendizaje, pero en la infancia aún están en desarrollo, por lo que es necesario fortalecerlas a través de actividades adecuadas.


                 EJEMPLOS CONCRETOS:

En el contexto escolar, estos conceptos se ven reflejados en situaciones cotidianas. Por ejemplo, cuando el docente utiliza juegos para enseñar, está aplicando la neurodidáctica. Cuando un niño logra calmarse después de estar enojado, está usando la educación emocional. Y cuando sigue instrucciones o espera su turno, está poniendo en práctica sus funciones ejecutivas.

También se puede observar que algunos estudiantes presentan dificultades, como distraerse fácilmente o no controlar sus emociones, lo que demuestra la importancia de trabajar estos aspectos en el aula.

 

    PROPUESTAS PEDAGOGICAS O ACTIVIDADES PRÁCTICAS:

Para fortalecer el aprendizaje desde una mirada neuroeducativa, se pueden aplicar diversas estrategias en el aula. Algunas de Ellas Son:

-Realizar juegos que involucren reglas para trabajar el Autocontrol.

-Leer cuentos que hablen de emociones y reflexionar sobre ellos.

-Promover el trabajo en grupo para fortalecer la convivencia.

-Hacer actividades donde los niños expresen cómo se sienten, como dibujos o conversaciones.

-Utilizar dinámicas que permitan la participación activa de todos los estudiantes.

Estas estrategias no solo ayudan a mejorar el aprendizaje, sino que también contribuyen al desarrollo integral del niño.


                       REFERENCIAS:

Vygotsky, L. S. (1978). El desarrollo de los procesos Psicológicos superiores.

Bruner, J. (1997). La educación, puerta de la cultura.

Mora, F. (2013). Neuroeducación: Solo se puede aprender aquello que se ama.

 

 

                RECURSOS VISUALES:







 

 


Comments